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“Si no te conoces, es difícil que puedas contar a otra persona”

Viernes por la noche. Salón de actos de la Escuela de Arte Pancho Lasso lleno. “Todo un logro”, dice el periodista cinematográfico Jose Fernández Lorenzo.  “Gracias por recordarnos que para disfrutar de la cultura no hay que pedir permiso, hay que pasar sin llamar. Y si nos ponen puertas, daremos patadas”.
  1. Mamá, quiero ser artista.  Cristina Castaño avisó con 4 años. Había vivido mucho arte en casa (padre pianista, madre cantante, abuelo actor). “Lo he tenido muy claro y he tenido mucho apoyo en mi familia, eso ha sido fundamental”.
  2. Marta Viera dice sí: “Se puede ser actriz y de Lanzarote. Su vena le salió desde pequeñita”. Marta Nieto cuenta su experiencia: “De pequeña era muy tímida, tartamuda, todo me daba miedo, pero tenia pasión por las películas. Un día, de adolescente, me subo a un escenario y me doy cuenta de que es ahí donde quiero estar todo el rato. La interpretación me ayuda a encontrar mi sitio en el mundo, a encontrar la mejor version de mi. Es una pasión y una herramienta de la vida”
  3. Verónica Echegui niña. Dicharachera. Le gustaba montar shows en casa, invitar a los niños del parque, disfrazar a todo el mundo. “Me gustaba crear culebrones venezolanos”, ríe. Después de su primer casting, su madre se negó a seguir: “Ya si quieres de mayor, bien”. ” No me apoyaron y ese fue el favor mas grande que me hicieron. Su oposición me hizo muy fuerte y me dio alas, fue el motor. Mientras estaba en el instituto me puse a trabajar de camarera para pagar cursos de improvisación y de interpretación… Mi madre decía que estudiara una carrera y lo dejara como hobbie. Empezó a confiar en mi cuando entre en la RESAD”. Son padres, tienen miedo.

  1. La primera vez. Marta Nieto tenía tantas ganas y tanto miedo que no se presentó a las pruebas de la escuela de arte dramático. “Mejor negármelo yo a que me digan que no valgo”, pensaba.  Un profesor de interpretación del instituto  le convenció para hacer la prueba. “Confiaba mucho en mi”. Todavía no recuerda qué dijo. El caso es que improviso, hizo las pruebas y entró.  “A veces hace falta gente que te anime: tú mismo, tu otro yo, un amigo…”. Cristina Castaño añade: “Vas a encontrarte con muchos rechazos hasta que alguien confía en ti. Hay que prepararse para caerse muchas veces”.
  2. Las metas las pones tú. Marta Viera lo tiene claro: “Par mi el éxito es vivir de lo que me gusta; a veces la sociedad nos distorsiona el concepto de éxito. Las metas las pones tu y la primera puede ser presentarte a un casting”.
  3. Aprendizaje constante. “Una de las cosas más bonitas de esta profesión es que siempre eres alumno, siempre estas aprendiendo”.
  4. Ocúpate mucho de tu interior. Verónica Echegui advierte: “Puede ser bastante desequilibrante si no lo tienes claro, si no sabes lo que te mueve. Es muy loca esta profesión: vives vidas de personajes que a veces son dantescas, hay muchos holas y adiós, es un jaleo tremendo, es muy bestia. Si uno no está tranquilo, feliz, puede ser una pesadilla. Ocuparos mucho de vuestro interior”.
  5. Si no te conoces a ti mismo como persona, es difícil que puedas contar a otra persona. Somos instrumentos de contar a personas así que tenemos la responsabilidad de entender de qué estamos compuestos. Aprendernos”.

 

  1. El proceso creativo. La creación del personaje. Verónica lo comparte: “En la mayoría de los casos, cuando lo leo, me vienen referencias y sensaciones. Suelo buscar alguien en la vida real, vídeos de YouTube, el Sálvame, lo que sea.. que me den alimento para empezar a crear. Me encanta ese proceso. Me gusta improvisar. Primero el cuerpo, lo físico, las expresiones, cómo habla, cómo piensa… Luego hago improvisaciones con la familia del personaje: situaciones que me hacen experimentar quién es esa persona. Tienes que saber qué tipo de actor eres, visceral o mental. Yo soy visceral: experimentando es cómo empiezo a entender al personaje. Y el análisis de guión es muy importante: saber cómo vas a jugar para ir a favor de lo que quiere contar la peli”.
  2. El machismo en el cine. “Estamos en una sociedad machista, como todas las mujeres de la sala, en alguna situación hemos sufrido discriminación”, dice Cristina. Verónica: “Vivimos en un heteropatriarcado. No hemos hablado en miles y miles de años, ya va siendo hora de qué suceda. Creo que si supiéramos todos los feminicidios que se han cometido en la historia… no podríamos soportarlo”.
  3. ¿Cómo ser actriz en un lugar pequeño? Marta Viera cuenta su historia: “Yo estudié en el TEA. Si te gusta, hazlo ya. Vete con un grupo de teatro, hasta que puedas ir a una escuela donde puedas desarrollar lo que tienes dentro. Lo cierto es que seguramente te tengas que ir de aquí. El lugar determina, pero lo primero que determina eres tú. Busca lo que quieres y lo que necesitas”. Cristina también se marchó de Galicia a Madrid: “Cuando uno busca las oportunidades, aparecen”.
  4. ¿Cine, tele o teatro? “Son códigos distintos… La manera de sentir al publico en teatro no tiene nada que ver. El cine es mágico y dura poco. Un grupo de gente que se une para generar algo que no existía: una historia en la que todo el mundo termina creyendo. La tele permite desarrollar un personaje durante mucho más tiempo y tiene otro ritmo de rodaje, más estresante”, explica Verónica.

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